Os lugares dos crimes nas primeiras declaracións de Romasanta


Detalle da súa rúbrica na causa (Arquivo do Reino de Galicia)

Manuel Blanco Romasanta foi prendido en Nombela, provincia de Toledo, onde estaba fuxido traballando na sega, o día 3 de xullo de 1852, trala denuncia presentada ante o alcalde polos seus paisanos Martín Prado, Marcos Gómez e José Rodríguez, que o recoñeceron como criminal en alto grado buscado en Galicia.

Como sabedes, naquelas primeiras dilixencias Romasanta dixo chamarse Antonio Gómez de Nogueira de Montederramo, presentou un pasaporte falso, e negou ter relación cas mortes.

Despois de pasar á disposición do Xulgado de Escalona, onde estivo preso con outro compañeiro na sega, o amolador Alvarez, é remitido ao Xulgado de Verín que dá acuse de recibo o día 25 de agosto.

Pouco antes, o 8 de agosto, o Gobernador da Provincia de Ourense inicia dilixencias polas denuncias relacionadas ca desaparición de tres mulleres cos seus fillos no pobo de Castro de Laza; xa era notorio que Romasanta fora detido e preso en Escalona. Estas dilixencias remitiullas ao Xulgado de Allariz que comezou a recibir declaracións a familiares das desaparecidas.

Mentres esto ocurría, como decimos o 25 de agosto chega Romasanta a Verín e ese mesmo día amplíase a Indagatoria do procesado, xa identificado como Manuel Blanco Romasanta, e non Antonio Gómez, e fai por primeira vez un recoñecemento dos crimes, con relato aproximado de anos e lugares, e manifesta a súa licantropía.

Transcribiremos só o relativo aos paraxes das mortes (que destacamos suliñado) nesta primeira declaración en Verín, que consta nos folios 60 e seguintes do Segundo Tomo da Causa (Arquivo do Reino de Galicia).

Romasanta é interrogado da seguinte forma: “Preguntado si entre las victimas hechas durante este tiempo lo fueron Josefa, Manuela y Benita Blanco, un hijo de la primera llamado José, una hija de la segunda llamada Petra, y un hijo de la Benita, (nota: as seis persoas sobre as que se iniciaran investigacións) dijo:

Que es cierto haber asesinado a las Manuela, Josefa y Benita Blanco y los tres hijos de las mismas cuyos nombres ignora.

Que el primer asesinato fue el de la hija de la Manuela andando esta y dicha su hija en compañía del deponente de un lado para otro y mientras la madre se marchó por dos ó tres dias á generos de la tienda, el declarante egecutó aquel en el monte de la Sierra de San Mamed, pero no puede asegurar el sitio ni sabe si fue en término de Rebordechao donde aquellas eran vecinas o en territorio de Verín; después dijo a la madre que habia llevado la chica para un amo cura en la provincia de Santander, y aquella le espresó deseaba marchar junto a la hija, y pretestando llevarla, la asesinó; pero entonces fué en union de los compañeros entre Revordechao y Santa Cruz donde hay muchos acebos.

Que en el mismo monte entre dichos pueblos asesinó primero a la Benita con el hijo que la acompañaba; después sin que recuerde cuanto tiempo medió, asesinó al hijo de la Josefa, y luego a esta en el sitio del hijo con corta diferencia, auxiliado para dichos cuatro asesinatos de los dos compañeros citados y para sacar aquellas y sus hijos de casa se valió del pretesto de llevarlas á donde estaban su hermana Manuela é hija acomodadas; que para egecutar estos asesinatos no se valian de arma alguna, pues efecto de la maldicion se convertian los tres en lobos, desnudandose primero y rebolcandose en el suelo, y después de tomar dicha forma acometian y devoraban á cualquiera como lo hicieron con las referidas y sus hijos, quedando únicamente los huesos; las ropas las aprovechaban algunas veces cuando servian (…)”

Aínda engade a referencia a dúas víctimas máis sobre as que nin sequera fora interrogado:

“(…) que hace como doce años y medio se acompañaba con el Don Genaro y Antonio, y siempre andaban juntos en cuanto tenian la propensión de asesinar y tocaban los resultados de la maldición de que deja hecho cuento: que pasa de un año el deponente y compañeros asesinaron á una moza soltera con dos hijos de la misma residentes en Revordechao llamadas la madre Antonia y las hijas Peregrina y Maria cuyos apellidos ignora habiendo tenido lugar en el monte ó sierra de que há dado razon y las sacó de casa con pretesto de llevarlas para donde se hallaba su comadre la Manuela Blanco (…) “.

É curioso o dato de que as primeiras mortes causadas, a de Manuela García Blanco e súa filla Petra, son de outono de 1846, cando nesta declaración fala de que fai como doce anos e medio que se acompaña de Don Genaro e Antonio para asesinar, o que supón que as súas andanzas criminais terían empezado a mediados de 1839, inicios de 1840.

 O 12 de setembro de 1852 o Xulgado de Allariz e o de Verín percorren a Serra de San Mamede na inspección dos lugares descritos polo reo (o describiremos en máis detalle noutras entradas posteriores), despois do cal Romasanta queda a disposición do Xulgado de Allariz.

O día 13 de setembro en Rebordechao, tómalle declaración o Xuez de Allariz (folio 45 do Primeiro tomo da Causa).


Indagatoria del reo

En el Pueblo de Rebordechao, Alcaldía de Villar de Barrio/Vilar de Barrio, Partido de Allariz a trece de Septiembre de mil ochocientos cincuenta y dos. El Señor Juez hizo comparecer al Reo de esta Causa, y libre de prisiones le previno no falte a la verdad en declaración que en hecho propio le va a recibir, ofreció decirla, y a los preguntados que se le hicieron contesta lo siguiente

A la ordinaria dijo: Ser y llamarse Manuel Blanco alias Tendero, hijo de Miguel difunto y de María Romasanta, natural y vecino del lugar de Rigueiro, Parroquia de Santa Eulalia de Esgos, Partido de Allariz, de estado viudo, oficio tendero y de cuarenta y dos años de edad y responde.”

Despois de contestar que foi prendido en Nombela, Provincia de Toledo, e cómo se procedeu ao seu traslado, relata novamente as mortes e paraxes:

“Que presume sea la causa de su arresto el haber muerto a Manuela García y a una hija suya llamada Petra, lo que sucedió habrá como unos seis años, cuyo mes y día no puede fijar, pero sí tiene presente fue en el otoño, siendo vecinas de este lugar, y no haciendo vida la primera con su marido Pascual, hoy difunto. A Benita García, y su hijo Francisco de unos nueve o diez años de edad, vecinos del lugar de Soutelo Verde, Alcaldía de Laza, Partido de Verín, habrá unos cinco años, no recordando el día en que mató a una y otro, aunque sí tiene presente fue en el mes de Marzo. A Antonia Rua y su tierna hija Peregrina vecinos de este referido lugar, el día siguiente al Domingo de Ramos del año de cincuenta. A José N. hijo natural de Josefa García vecino del Castro de Laza, y como de unos veinte años de edad a su parecer, el diez y seis de octubre del referido año de cincuenta. A la sobredicha Josefa García madre del José el dos de Enero del año de cincuenta y uno. Y finalmente a María N. hija de la Antonia Rua, a quien había muerto el declarante según queda manifestado, en Junio del mismo año de cincuenta y uno y responde.

Preguntado por los puntos en que ha dado muerte a las personas que deja declarado, contestando a la anterior pregunta, qué causa o motivo le ha obligado a ello, de qué medios se ha valido para sacarles la vida, y si algunas otras personas han tenido parte con el declarante en tales atentados, contesta:

Que la Petra la asesinó en el Bosque de la Redondela mientras que su madre Manuela pasaba a casa del Señor Abad de Paredes de Caldelas a cobrar treinta reales, precio de una casa que la misma vendiera a Tecla N. criada del señor Administrador de los Milagros, y pasados unos ochos días a la mencionada Manuela en el mismo Bosque y punto donde fuera muerta su hija Petra, cuyo Bosque se halla comprendido dentro de los límites de la Alcaldía de Montederramo, partido judicial de Trives.

Que la Benita García y su hijo Francisco, fueron muertos en el Matorral denominado Cordo do Boy, en una misma mañana y a una misma hora, aunque la madre fue la primera que falleció.

En el Bosque de las Gorvias la Antonia Rua y su hija Peregrina también en una misma mañana y a una misma hora siendo esta última la primera que falleció.

En el mismo Bosque el José N. y su madre Josefa García sucesivamente.

Y finalmente en el insinuado de la Redondela la expresada María N. hija de la Antonia Rua.

Que ningún motivo ni causa le han dado las personas que deja mencionado para matarlas y solo a consecuencia de una enfermedad que le acometía varias veces, se transformaba en figura de Lobo perdiendo la de hombre, y llevado de una fuerza irresistible se echaba a las víctimas que tenía delante, las desgarraba con las uñas y dientes hasta que hechas cadáveres las devoraba y comía. (…)”

 Seguiremos concretando a posible ubicación e lugares relevantes do caso en próximos posts. Entretanto invitámosvos, se non coñecedes físicamente a Serra, a que a visitedes virtualmente cos distintos visores, como pode ser o do IET Instituto de Estudos do Territorio, ou mesmo Google maps.


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Músicos e investigadores en patrimonio musical e etnográfico galego
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